La perspectiva de género en las formaciones

¿A quién está dirigida?

A todas aquellas personas que intervengan o diseñen formaciones organizadas por Greenpeace.

Objetivo

Incorporar la perspectiva de género en la formación potencia la presencia femenina en espacios altamente masculinizados y tradicionalmente vinculados a la acción (toma de decisiones, asunción de protagonismo, agresividad, etc). Al mismo tiempo, propicia la presencia masculina en espacios feminizados asociados más al cuidado de la vida, de las personas o de los grupos. En definitiva, la formación es una herramienta clave para evitar las desigualdades de género que puedan existir en la organización y es importante aplicar un enfoque de interseccionalidad que contemple y minimice estas desigualdades. Esta herramienta contribuye a los a los principios 2, 4 y 5 de la Política de Género de Greenpeace España.

Y en Greenpeace...¿cómo lo hacemos?

Cuando realizamos una formación es necesario hacer un análisis para evitar reproducir estas dinámicas de poder.


Antes de la formación

-A la hora de lanzar una convocatoria hay que tener en cuenta los horarios más favorables para la conciliación. Si la formación es presencial hay que procurar espacios de cuidados, ludoteca, elección de horarios, etc.

-En cuanto al desarrollo de encuentros formativos se recomienda revisar las recomendaciones que elaboramos expresamente.

-Generar ámbitos de trabajo que eviten la masculinización / feminización de los espacios (iniciativas fuertemente sobrerrepresentados o infrarrepresentadas) y que contemplen la diversidad de las participantes desde un enfoque de interseccionalidad.

-A nivel cuantitativo en la selección de los participantes, evitamos que se produzca una sobrerrepresentación masculina (muy común en el ámbito del activismo).

-A nivel cualitativo hay que hacer adecuadamente la selección de los formadores/as: procurando que sea un equipo balanceado, que acoja diferentes identidades y con un enfoque feminista. También supone una oportunidad para corregir las desigualdades en los ámbitos a trabajar si rompemos con los roles asignados tradicionalmente.

-El lenguaje no sólo refleja la realidad sino que también la construye. Por eso, es imprescindible asegurar que hacemos un tratamiento igualitario del lenguaje y de las imágenes a lo largo de la formación.

-Es importante que en los materiales con los que vamos a trabajar, aparezcan imágenes que visibilicen a las mujeres y a los hombres en igualdad de condiciones y desempeños en todos los ámbitos.

-Realizar un uso no sexista del lenguaje.

-Bibliografía femenina y contenidos. Incluir el legado, la experiencia y la producción de las mujeres en los diferentes campos. Integrar el saber de las mujeres y su contribución social e histórica.

-Potenciar la elección de materiales y libros de texto inclusivos y coeducativos.



Durante la formación

-Generar espacios seguros y valientes en las formaciones, a través de la co-creación de “Acuerdos grupales” que faciliten un clima de confianza y en el que no se toleran actitudes agresivas o irrespetuosas.

-Prestar atención al tono y la frecuencia de las intervenciones y al ambiente grupal para facilitar al grupo lo que necesita en cada momento de la formación.

-Punto violeta offline/online para recoger impresiones, sentires o malestares. También es importante visualizar personas de confianza si los temas que se abordan pueden ser delicados.

-Evitar intervenciones excesivamente largas y reiterativas.

-No se cuestionan evaluaciones personales o sentimientos individuales.

-Aplicar las pautas de la Comunicación No Violenta en caso de surgir algún debate más subido de tono o polarizado.

-Metodología y facilitación: El trabajo en grupos, las rondas de palabras, etc. facilitarán la participación de aquellas personas que tengan más dificultades para hablar en público ante un grupo numeroso de personas y por otro lado limitará el uso de la palabra en aquellas que tiendan a acaparar las intervenciones. Para ello, existen herramientas de facilitación y dinamización grupal que permiten limitar la participación de algunas personas que habitualmente tienden a ocupar demasiado espacio e inhibir la participación de otras personas.

-Favorecer una participación equilibrada a través de dinámicas de trabajo y facilitación.

-Visibilizar el mansplaining (cuando un hombre interrumpe a una mujer para explicarle algo de manera condescendiente).

-Uso de lenguaje no sexista a nivel verbal y también en las imágenes.

-Promover un uso equitativo de los recursos y los espacios.

-Visibilizar y corregir los sesgos de género científicamente identificados sobre la diferente respuesta en mujeres y hombres de la exposición a los factores de riesgo.

-Fomentar la reflexión crítica, constructiva y responsable para identificar los estereotipos de género.

-Identificar los contenidos sensibles al género/sexo.



Después de la formación

-Los datos desagregados por sexo nos permiten hacer un análisis de los espacios formativos desde una perspectiva de género e interseccional.

-También es importante el desarrollo de una evaluación con perspectiva de género que nos permita identificar los aspectos de mejora de cara a próximas formaciones y testear nuestro planteamiento inicial, generando un ciclo de evaluación-corrección-introducción de propuestas.

-Desarrollar la capacidad de evaluar las desigualdades por razón de sexo y género nos permitirá diseñar soluciones.

Recomendaciones para los encuentros formativos

Antes de los encuentros

*Reparto de habitaciones. Consultar preferencias de distribución.

*Espacios de conciliación con menores. Facilitar espacios de cuidados (acompañamiento de menores, etc).

*Identificar dificultades de conciliación para poder participar en el Encuentro y búsqueda de propuestas / alternativas: retransmisión en vivo, seguimiento por videoconferencia, etc.

*Selección de candidaturas con perspectiva de género (asegurar porcentajes mínimos de asistencia) e intentar cubrir diferentes rangos de edad, a través de los formularios de inscripción.

*Trabajo previo y sensibilización con el equipo de formación y facilitación que van a liderar el Encuentro.

*Conseguir que los encuentros se desarrollen en espacios que cumplan con criterios de accesibilidad.

*Seguridad en el trayecto al espacio de encuentro: habilitar medios de transporte propios en el caso de que haya un trayecto a pie desde la estación de bus/tren hasta el albergue, en el caso de que las asistentes lleguen por la noche.

Durante los encuentros

DINAMIZACIÓN DEL ENCUENTRO / TALLER
*Equipos mixtos que lideren y dinamicen el Encuentro.

*Acuerdos consensuados para el transcurso del Encuentro: normas de convivencia que recojan que no se toleran actitudes machistas / homófobas / tránsfobas (ejemplos de Encuentros GP).

*Los Encuentros formativos se inician con el desplazamiento de origen y no finalizan hasta completar la vuelta, por lo que habrá que promover que se cumplan las normas a lo largo de todo el periodo (incluídos espacios de ocio/ descanso/ distensión / comida, etc)

*Las personas asistentes tienen que ser conscientes de la existencia de la Política de Género de GPE y el Protocolo de Prevención de Acoso.

DESARROLLO DEL ENCUENTRO
*Roles dentro del Encuentro
-Se recomienda identificar al menos dos personas “responsables” a las que acudir si existe alguna situación molesta o desagradable...

*Ambiente/facilitación del grupo
-Evitar intervenciones excesivamente largas y reiterativas.

-Respeto de los turnos de palabra.

-Se promueve un espacio de confianza donde la gente pueda manifestar verbalmente si se ha sentido molesta a lo largo del encuentro.

-Se promueve la colocación de un Punto Violeta para recoger comentarios, sugerencias, etc (tenemos un buzón en la oficina).

-No se cuestionan evaluaciones personales o sentimientos individuales.

-Se promueven espacios de confianza y apoyo.

-Espacios de ocio “extra” - formativos.

-Fomento del uso de lenguaje inclusivo / no excluyente.

-Fomento de portavocías de trabajo en grupo y “uso de la palabra” compartido y equitativo.

-Dinámicas/herramientas que favorezcan la participación de todos/as por encima de debates unipersonales. Facilitar la distribución de la palabra equitativamente por sexo y edad. -Promover espacios de debate y disenso, que recojan y reflejen la diversidad de opiniones.

-No permitir actitudes agresivas e irrespetuosas.

*Reparto de tareas
-Cuidado del espacio físico compartido.

-Tareas de recogida de actas / moderación de turnos de palabra compartido



Al finalizar los encuentros

*Evaluaciones y recopilación de valoraciones para el punto violeta.

*Propuesta de trabajar una plantilla que sirva de guión de cuestionario de Evaluación.

*No se cuestionan las evaluaciones personales o sentimientos individuales que surjan durante la evaluación.

*Si existen quejas o se recogen situaciones conflictivas en el análisis de las evaluaciones priorizar su gestión sobre el resto.

*Desagregar los datos de participación (asistencia) y dinamización del Encuentro por sexo.

Para reflexionar

La socialización de género es el proceso mediante el cual aprendemos las reglas, normas y expectativas relacionadas con el género de nuestra cultura. Esta socialización no genera espacios diferenciados irrelevantes o inocuos, sino que tradicionalmente los espacios que están asociados a un mayor reconocimiento social o toma de decisiones, y a un mayor privilegio, se asocian al ámbito masculino frente a espacios más feminizados, que cuentan con un menor reconocimiento social y una mayor vulnerabilidad.

Es por ello que cualquier formación debe tener en cuenta este punto de partida y hacer un análisis que tenga en cuenta esta mirada para evitar reproducir estas desigualdades.


Una de las variables que acentúa fuertemente esta masculinización de determinados espacios tiene que ver con la invisibilización de referentes femeninos, ya sea en el rol de formadora, en la bibliografía empleada, en los ejemplos de referencia, en el uso del lenguaje (verbal y no verbal) y, por supuesto, en la selección de participantes.

Otro de los efectos que provoca esta socialización diferenciada se traduce también en la forma que tenemos de relacionarnos con otras personas y de posicionarnos públicamente tanto física, como verbalmente, por lo que también es importante generar espacios de trabajo que faciliten la implicación de personas con diferentes habilidades y cualidades.


En este sentido, desde la facilitación de grupos (online o presencial) hay que optar por herramientas y dinámicas que contribuyan a fomentar una participación equilibrada y un uso responsable y compartido de la palabra.